Las Pinturas de Adeena

Las Pinturas de Adeena

  • WpView
    Reads 29
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 5
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Tue, Aug 17, 2021
Adeena era todo lo que se esperaba de una jovencita de catorce años, excepto una cosa. Era todo lo que podría llamar entregada y comprometida a lo que más amaba, el arte. El brillo en sus ojos y la concentración de sus sentidos hacia el arte, cautivaba todo su ser de formas inexplicables. Por eso, cuando se trataba de vender sus obras para sacar a su padre y a ella de su situación económica, ladearía la cabeza en negación sin dudarlo... Incluso si eso significaba darle la espalda a su amor, alejar a su padre y casarse con alguien con un ser deplorable como el señor Damien.
All Rights Reserved
#110
épocavictoriana
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • El arte del mar (+18)
  • Camelia marcada
  • Nunca te olvide
  • El portal que nos unió
  • Esclava del vikingo
  • La Antología Damianya 3 - Semana Damianya 2024
  • MI AMADA REBELDE
  • Enredos del Destino (Destino 1)
  • El arte de amar

Se supone que los hombres como él no desean ese tipo de cosas, aun así ahí estaba Lucas desenado lo que no debía poseer. Era mejor, era ingenua, y la protegida de su madrastra. Desearla cuando ella estaba en ese estado tan vulnerable era detestable, incluso para él. ¿Cómo siquiera eso le pasaba por la cabeza? El padre de la chica había había muerto hace poco. Su madre se volvió loca y huyo con todo el dinero, dejándola sin casa, ni fondo universitario... sin familia. Lia no sabía si el universo la odiaba o amaba. Toda su vida se conformaba de tropezones y caídas, triunfos y oportunidades. Aunque a veces una no compensaba a la otra. No tenía dinero para la universidad, y aparecía una vieja amiga de su padre ofreciéndole trabajo. No tenía donde vivir, y le ofrecían una casa de huéspedes con vista al mar. Comenzaba a ser feliz, y aparecía... él Demasiado mimado y atractivo, de esos que tienes que mantener a un kilometro de distancia, pero que terminan metiéndose bajo la piel.

More details
WpActionLinkContent Guidelines