Yo soy de el ®

Yo soy de el ®

  • WpView
    Reads 1,833
  • WpVote
    Votes 69
  • WpPart
    Parts 8
WpMetadataReadOngoing
WpMetadataNoticeLast published Fri, Sep 17, 2021
WpInfo
Fiction
Romance
Daian Jones una joven de 15 años recién cumplidos se ve obligada a estar con un apuesto mafioso llamado Dylan Brown, ambicioso, codicioso, celoso, manipulador, y jodidamente guapo. Daian nunca antes se ha enamorado y menos de un hombre como él, a pesar de estar con él a la fuerza... ¿Será capaz, de resistirse a sus encantos? ¿O se asustará antes al ver lo que es capaz de hacer con su violencia? ¿Podrá escapar de este tipo de trato, o se enamorará antes? ¿O será cautivada por el hermoso hermano de Dylan...? EN PROCESO. CONTENIDO DELICADO(Incluye escenas +18, violencia, y vocabulario mál sonante). PROHIBIDA LA COPIA O ADAPTACIÓN.
All Rights Reserved
#89
vendida
WpChevronRight
Join the largest storytelling communityGet personalized story recommendations, save your favourites to your library, and comment and vote to grow your community.
Illustration

You may also like

  • Fast love
  • La criada
  • Perfecto odio
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
  • Lazos de sangre || Byler
  • La cuestionable forma de perder el amor
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

More details
WpActionLinkContent Guidelines