Alan y Andrew kreivlosky son demasiado diferentes para ser gemelos, se puede decir que polos opuestos, Andrew es el divertido, el amable, Alan es todo lo contrario, pero antes de que aquella tragedia no era así, ahora es un hombre frío, que no cree en el amor, y mucho menos en las mujeres, sólo es tierno con su hermana Elizabeth,
Rachel Bourgois tiene una vida perfecta, llena de lujos, tiene en su vida todo lo que desea, pertenece a una de las familias más adineradas del mundo, es joven, hermosa, sexy, divertida, cariñosa, todas las personas que la conocen quedan prendados de ella.
¿Será el caso de alguno de los hermanos Kreivlosky? Puede ser, puede ser tal su poder que vuelva patas arriba el mundo de los hermanos….O puede que la muerte de una de las personas más importantes de su vida, la obligue a renunciar a sus sueños y se convierta en una hermosa ejecutiva con la ayuda de Matt, su mejor amigo, quien siempre está ahí para protegerla de todo y todos…
Pero no te confundas, está no es la típica historia de amor que has visto en las novelas, películas o libros. Es una historia llena de secretos, tragedias y pérdidas.
No te encariñes con ningún personaje porque no sabrás lo que el destino le tiene deparado, no todo es color de rosas, no esperes el típico final “Felices por siempre” si eres de esas personas, te recomiendo que cierres este libro y te pongas a leer algo que satisfaga tus necesidades.
Asher pensaba que tenía una vida perfecta. Era el mejor en su equipo de hockey, tenía las mejores notas en la universidad y un grupo de amigos que parecían serle fiel.
Pero cuando conoce a Skye, la hermana de uno de sus mejores amigos cree que la chica está loca. Tiene una actitud tan dura que es difícil de romper y suele irritarlo todo el tiempo desde que se ha mudado a vivir con su hermano y él.
Y cuando los chicos del equipo le proponen que no conseguiría conquistar a alguien como Skye, lo ve como un reto que está dispuesto a jugar, una apuesta para conquistar el corazón de alguien como Skye es suficiente para que Asher acepte, pues es demasiado competitivo y no está dispuesto a perder su puesto en el equipo de hockey y pasarse el resto del año en la banca como le han apostado.
Sin embargo, a medida que conoce a Skye, Asher se da cuenta que la chica es todo lo contrario a lo que le ha tratado de demostrar, conquistarla no parece tan complicado como pensaba y el corazón de ella no parece ser el único en juego.