-Su reloj marcaba cero, ya no había tiempo, se giró sonriente , viendo lo más hermoso que pudo ser creado, sus verdes se llenaron de placer.-
Cristina lo miró , alejándose, él ya no la podía oír y ella cada vez menos, echemos el reloj hacia atrás ,al principio , cuando nos cruzamos de nuevo, cuando me subistes en tu coche a mi casa la primera noche de verano, cuando no sabía nada de ti, cuando era un completo inexperto en el amor , eres una egoísta por hacerme esto, pero gracias , ahora solo quiero volver al inicio, cuando empezó el verano , y no cuando acabó.
Todos los derechos reservados