-Y no me tienes miedo?-dijo en un susurró.
Le contesté en el oído poniendo discretamente mis manos en sus hombros.
- le tengo más miedo al mundo allí afuera que tú aquí conmigo-.
La eternidad es inmensa y solo hay silencio
me invade el miedo y me desespero
al gritar por auxilio sin que nadie escuche
suplicar y sufrir es mi destino en este infierno
pero es mejor estar aquí amándote en silencio