En una mañana fria de abril Mackenzie escuchaba a los pagarillos cantar y sin dudarlo más a su amado una carta decidió enviar. "Tu solo escuchas música para no oir las partes de tu corazón roto caer". comenzó aquel detalle de amor. "Tu no solo me miras cuando no quieres ver el mundo cruel". "Tu no solo me buscas cuando quieres apagar tu sed de pasión". "Tu lo eres toco cual bello ruiseñor". "Tu corazón roto puedo remendar pero dime oh amado mio ¿me seguirás queriendo por la mañana justo como yo lo suelo hacer al despertar? ."All Rights Reserved