Dónde los símbolos no llegan
La sociedad heroica funciona...los villanos son derrotados...las ciudades se reconstruyen.
Los rankings se actualizan...
Pero hay calles que no salen en las transmisiones.
Problemas que no justifican una conferencia de prensa.
Izuku Midoriya no pertenece al centro del escenario.
No busca reconocimiento...
No compite por un lugar en la cima.
Mientras otros aspiran a ser íconos, él trabaja en silencio entre chatarra, planos y turnos nocturnos, convencido de que ayudar a una sola persona importa más que ser visto por millones.
Cuando una figura anónima comienza a aparecer en los márgenes de la ciudad resolviendo lo que nadie más considera digno de atención,los rumores crecen.
No es un héroe profesional...No sigue protocolos.
Y, aun así, funciona.
A medida que la violencia escala, los símbolos se muestran insuficientes y las consecuencias empiezan a cobrar nombres propios, Izuku deberá enfrentarse a una verdad incómoda.
Salvar a todos no siempre es posible...
pero no intentarlo también es una decisión.
Esta no es la historia del héroe número uno...
Es la historia de lo que ocurre
cuando alguien decide proteger
justo a donde no llegan los símbolos.
Pd: los personajes utilizados en esta historia no son míos créditos a sus respectivos autores.