
El pájaro lucha por su salida del huevo. El huevo es su mundo. Todo lo que quiere nacer, debe antes destruir un mundo. Cada elección tiene su anverso, es decir, una renuncia, por lo que no hay diferencia entre el acto de elegir y el acto de renunciar. No tenían miedo a las dificultades: lo que les asustaba era la obligación de tener que escoger un camino. Escoger entre destruir su propio yo para lograr sus sueños o abandonar este último y conservar su alma.All Rights Reserved