A veces no sabemos como reaccionar, no tenemos idea de lo que pueda pasar, aquel hombre que les había hecho la vida imposible, donde se escuchaban gritos, insultos y llanto, donde un matrimonio no era mas que un campo de guerra, para Mashiro Sato así era todo, Toshio Sato, su esposo con el que vivió únicamente 6 años, aquel hombre que era una persona tosca, estoica y cruel, un ser que no era mas que un golpeador y torturador, Mashiro lo sabia y agradecía a Saeko y su hijo Yuki el haber llamado a la policía ese día, mas sin embargo no esperaba verle nuevamente, no esperaba tener esa mirada inesperada al verle de nuevo con aquella mirada fría que siempre tenia.