Más allá de las estrellas
Una noche, un lugar perdido en medio de la nada, y dos personas destinadas a encontrarse...
La vida no pregunta a quién golpear antes de hacerlo, y a la penosa edad de diecisiete años, dos meses y veintidós días, Avril Fray lo sabe muy bien. Aunque también sabe exactamente lo que tiene que hacer al respecto. Diez minutos de respiración diafragmática cada mañana, inhalador de mantenimiento dos veces al día, caminatas diarias de veinte minutos y, la más importante, mantenerse alejada de los problemas, aunque estos vengan envueltos en chicos sarcásticos, lunares con patrones de constelaciones y ojos color cielo.
Zayn Hardy aprendió de la mala manera que unos nacen con estrella, y otros estrellados. Si no, ¿cómo se explicaría la mala relación con su familia, los años de exilio en aquel internado, y el hecho de haber perdido a la única persona que veía como una figura materna? Ahora está de vuelta, y lo más importante, no piensa volver a huir. Ni siquiera cuando eso significa tener que enfrentarse a su pasado.
Una pequeña escapada a una fiesta nocturna cruza sus caminos. Rodeados de estelas de luz y una explosión de color, descubren en el otro aquello que necesitan más que nada en el mundo, y aunque las mentiras, los problemas y el pasado parecen asecharlos como una sombra que nunca se debilita, la emoción de un sentimiento por descubrir los arrastra como una ola que rompe en la orilla.