Estaba loco, completamente loco.
Nunca había sido de esos hombres que por mucho que los quieras se queda en un lugar.
Estaba demente, solía decir que las estrellas eran personas y que cada estrella nueva era el alma de alguien que simplemente había dejado de estar con nosotros.
Que locura, también solía soñar con un mundo lleno de actos buenos y que lo malo se remediaba con las acciones que la gente buena laboraba.
Él era un hombre libre, seguramente eso es lo que amé de él, tenía esa libertad que era claro, yo carecía.
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