Imagina un día frío y húmedo en tu ciudad, con una densa niebla recubriéndola, algo de lo más normal.
Muy bien, ahora imagina que esa niebla es tóxica e incluso mortal para todo el que entre en contacto con ella.
Y ahora imagina que ha surgido de repente, nadie la ha podido prevenir, y todos los que paseaban por las calles alegremente han muerto. Los que están en sus casas están totalmente incomunicados.
Y tu eres una persona desesperada. Tan desesperada como para salir a la calle a buscar respuestas.
Pues bien, esta es nuestra historia.
All Rights Reserved