La noche que fui infiel

La noche que fui infiel

  • WpView
    LECTURAS 2
  • WpVote
    Votos 0
  • WpPart
    Partes 1
WpMetadataReadContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación vie, jul 9, 2021
Estaba solo a ley de semanas para mi boda Con el hombre que había estado saliendo los ultimos cinco años de mi vida. Todo estaba organizado. Arreglos, invitaciones, el hermoso lugar donde haríamos la ceremonia todo era perfecto hasta que llegó el Con sus ojos canelas y su cabellos Crespo y cuerpo candente. Y si hablo de ti maldito Talay Tú y solo tu arruinaron todo Con tu mirada vacía y ojos desesperados pidiendo que te entregue cada parte de mi alma y de mi profundo ser. Tú y solo tú arruinaron la falta que había levantado para esta boda. Hiciste que saliera mi verdadera yo. Esa yo perversa y malévola, que pone por encima de todos sus deseos y ambiciones. Te odio. Ahora no me queda más que aceptarlo Y desnudar mi alma delante de ti.
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • Moneda De Cambio
  • DEJARTE IR
  • Siempre A Tu Lado. (Jeff Y Tú.)
  • The Art of Loving You.
  • En busca de lo que somos (Sin corregir)✔COMPLETA

-Tus padres me habían dicho que eras muy reservada, pero nunca imaginé que tanto... -¿Y qué más te contaron? -¿Qué? -Eso no se lo esperaba. -Qué que más te contaron. Porque conociéndolos, se habrán inventado unas cuantas más cosas lejos de la realidad. -Lo encaré. -¿Qué sabes? ¿Mis gustos? ¿Mis tallas? ¿Mis pasatiempos? Para ellos soy simplemente una niñita consentida a la espera de que alguien se encargase de mí, y, ¡oh, lo siento! Déjame decirte que fuiste el afortunado. Te ganaste la lotería sin jugarla. Ellos nunca sabrán cómo soy más allá de las enseñanza que me dieron desde que era una cría. -¿Y como eres en realidad? -Igual te lo hubiese contado ayer, cuando llegué a esta fortaleza inquebrantable sola... O esta noche, cuando íbamos a cenar juntos. -¿Ves? Todos tienen cosas que echar en cara. -¡Es tu culpa! -Me quejé mirándolo incrédula. -Si hubieses ido a buscarme a casa o simplemente haber aparecido ayer o incluso hoy como habías dicho, nada de esto hubiese pasado. -¿Y qué quieres que haga? ¿Qué deje mis responsabilidades laborales de lado solo por venir a hacerte compañía? -¡Por ejemplo! -Dije un poco más alto de lo normal. ¿Por qué parecíamos una pareja de verdad discutiendo como si lleváramos muchos años? -Nadie me dijo que esto sería así... -Nadie debería estar preparado para ser la moneda de cambio de sus padres, señorita Pearson.

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido