Han pasado dos años y todo parece ser perfecto. Tengo mis dos hijos y Kwangmin a mi lado, pero no todo es color de rosa. Lo que parecía ser perfecto poco a poco se fue borrando llegando así la desconfianza y el dolor a nuestros corazones. La tormenta que creía que había cesado, ha regresado y con más fuerza logrando lo que antes no pudo. Mis temores una vez más renacen como el ave fénix y me harán dudar de todo. Sin embargo, lo que una vez nos unió es lo mismo que mantendrá nuestro amor vivo, pero ¿Podre defender con la misma fuerza de antes lo que una vez luche por no perderlo? ¿Podré entender su corazón y él podrá entender el mío? AVISO: Pudes encontrarte con contenido de adulto moderado. Si eres menor de 18 años no me responsabilizo si continuas leyendo luego de leer el aviso.
More details