Lucy Egnartsel habita en las sombras de una lúgubre mansión, conocida como la infame morada de los Malfoy, una estirpe de inmensa riqueza y poder, envuelta en secretos susurrados en los oscuros callejones del mundo mágico. Sus tíos adoptivos, Lucius y Narcissa Malfoy, la han criado desde que su memoria alcanza a recordar, pero su frialdad y hermetismo han tejido un velo de misterio sobre su pasado. Jamás han pronunciado palabra alguna sobre quiénes fueron sus verdaderos padres ni por qué ella, una extraña en su linaje, fue acogida en esa casa de muros que parecen guardar más secretos que almas. En la penumbra de esa vida opresiva, el único destello de calidez lo encuentra en su primo, Draco Malfoy, su confidente y compañero inseparable durante esos once años de aislamiento. Pero una noche, bajo el manto de una tormenta que azotaba los ventanales, un búho espectral dejó caer una carta en el alféizar de su habitación. Sellada con un escudo que palpitaba con magia antigua, la misiva provenía de Hogwarts, la legendaria escuela de magia y hechicería. Sus tíos, con ojos brillantes de ambición, siempre habían anhelado ese momento, pero nunca revelaron por qué. Aquella carta, de apariencia inocente, era más que un simple pergamino: era una llave hacia un destino incierto, un torbellino que arrastraría a Lucy hacia lo desconocido. Nadie podía haber predicho que ese pedazo de papel desencadenaría una cadena de eventos que cambiaría su vida para siempre. En los pasillos de Hogwarts, donde las sombras danzan y los secretos respiran, Lucy cruzaría su camino con el famoso niño que vivió, Harry Potter, un encuentro que desentrañaría verdades enterradas y despertaría fuerzas que ni siquiera los Malfoy podrían controlar.
More details