Te sentabas en mi regazo cada noche haciéndome perder la conciencia en cada beso, te cogí tantas veces que ni recuerdo y te ibas cada vez que te daba la gana.No fuiste mia siempre, solo en momentos, la única puta entre las sábanas blancas de mi escritorio...noches en que me hiciste tuya hasta los huesos, en que escribíamos juntas cada palabra.
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