Me Perdí Por Ti

Me Perdí Por Ti

  • WpView
    LECTURAS 20
  • WpVote
    Votos 1
  • WpPart
    Partes 2
WpMetadataReadContinúa
WpMetadataNoticeÚltima publicación vie, abr 29, 2022
Una calada, un shot, dos, tres... He perdido la cuenta, todo está tan borroso ahora; no puedo más. Lagrimas caen estrepitosamente, se mezclan con el amargo del licor; puedo sentir el olor emanado de mi cuerpo, estoy ebrio pero aún puedo percibirme o eso creo ¿Será un don? -Dios, que absurdo sonó-. Miro la hora en mi teléfono, 12 horas en el que no me diste el "sí", 12 horas desde que te perdí, 12 horas... 12 horas en las que me perdí. -Lo siento, no fue mi culpa ser así-.
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  •  ゚+。♪ ♡ Entre Harina Y Olas Se Hornea El Amor ゚+。♪ ♡
  • Aroma a Libros
  • Campbell
  • Cicatrices🥀✔️
  • LA CIUDAD FRÍA  {TERMINADA}
  • Cuando el mundo era pequeño
  • Te Recordaré |Venganza Y Avaricia: Dos Cosas Que No Deben Juntarse| (LIBRO 1)
  • Sin Querer Queriendo (#1 Trilogía Tratos)
  • De la noche a la mañana.

🥐 ゚+。♪ ♡ Entre harina y olas se hornea el amor ゚+。♪ ♡ 🌊 -- Hay días que huelen a vainilla y a mar. Días en los que el sol no quema, solo acaricia. En los que el viento no molesta, solo canta bajito entre las ventanas abiertas. Días que parecen iguales a los anteriores, pero que, por alguna razón, terminan siendo distintos. Elías no lo sabía todavía, pero uno de esos días estaba a punto de cambiarle todo. La masa se levantaba en el tazón como siempre. El horno rugía con su rutina cálida. Sus manos amasaban sin pensar demasiado, siguiendo un ritmo que ya era parte de él. Afuera, el mar se movía despacio, como si también esperara algo. Y aunque no había nada fuera de lugar, algo... algo se sentía diferente. Como una canción que ya conoces, pero hoy suena más bonita. Mientras tanto, a unas cuadras de esa misma orilla, Abraham sostenía entre las manos una taza de leche tibia. Como cada mañana. Como desde que Daniel -su mejor amigo de toda la vida- se la preparaba sin necesidad de pedírselo. Pero esa mañana, sin saber por qué, el sorbo supo distinto. El aire le pareció más claro. Y por primera vez en mucho tiempo, sintió que algo estaba por pasar. Tuvo ganas de quedarse un rato más. De mirar el mar. De no huir tan rápido del mundo. No se conocían. No sabían nada el uno del otro. Pero el mar, como el pan, también entiende de tiempos. Y sabe cuándo algo está por comenzar. Y cuando dos vidas están destinadas a tocarse, el universo se encarga. Mueve horarios, cruza caminos, enciende canciones... o simplemente pone a un panadero con las mejillas llenas de harina frente a un chico con audífonos y una sonrisa tímida. Lo demás se cocina lento. Pero se queda para siempre. --

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido