
Llevaba una vida buena y bastante normal, no podía quejarme. Siempre fui un muchacho cuerdo y maduro, hasta que murió mi abuelo, su muerte impactó mi vida como si lo hubiera echo un carro. Hasta ese día llevaba la vida más natural y tranquila que podía. Hasta ese día... Nada fue igual, nada volvería a ser como antes. Al principio no quise aceptarlo, pero luego me encontré en la necesidad de afrontarlo y poder controlar "esto" Seguro te preguntas: ¿Que es "esto"? Así que no te lo diré, ¡descúbrelo tú!All Rights Reserved