Caminando de paso al parque que debo de seguir para llegar a mi casa, después de un largo día en la escuela, caminando debajo de árboles frondosos y brillantes, fui cautivada por unas ondas melódicas que inundaron mi corazón que, sin darme cuenta estaba frente a la presentación de un par de chicos interpretando una obra clásica de guitarra acústica y piano, con una aspecto muy radiante para el guitarrista, en cambio el pianista tenía un aspecto sombrío pero buenos músicos por igual. Deseando que aquel amable guitarrista rubio fuera mi profesor, pero el plan salió fallido, aunque lo haré por amor a la música, y mi profesor de música es ese joven que tocó el piano, con cara tan seria y algo amargado con una personalidad áspera es todo un zafio, hasta que el tiempo habló por él.
More details