Monstruo
El miedo de todos los niños es a la oscuridad, el monstruo que habita debajo de la cama o del clóset. En la vida de Damián Klein había dos monstruos: uno real, al que llamaba papá; otro en su interior, que amenazaba con destruirlo.
La oscuridad era su mejor aliada; en ella podía escapar de todos, hasta de él mismo. Su niñez y adolescencia estuvieron rodeadas de odio, dolor y lágrimas. Un largo viaje de estudios, una mano amiga y el amor de la única persona que lo ha aceptado tal cual es pueden darle el valor que necesita para hallar respuestas, esas que lo atormentan y le impiden disfrutar de los logros.
La verdad se convirtió en su obsesión; su curiosidad podría destapar el secreto mejor guardado de sus padres y destruirlo a su paso. En adelante, y mientras dure su búsqueda, tendrá que luchar con la bestia interna que se esforzaron por hacer de él.
Y el amor, esta vez, no es suficiente para controlarla.