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Entre las sombras

Entre las sombras

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WpMetadataNoticeÚltima publicación mié, dic 10, 2014
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Ficción
Misterio
El era fuego, con todo lo que el teminava lo volvia cenicas. Ella era agua, pero algunas veces no todo puede apagar. Llega un punto donde los dos se destruyen Créditos de portada Daphne Dedmond
Todos los derechos reservados
#791
policía
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Cautelosa, así es como solían describirme, una mujer recelosa pero decidida, con una visión clara de lo que quería. No desperdiciaba mi tiempo en cosas inciertas; la mujer que nunca se dejaba llevar por impulsos, la que sabía cuándo hablar y cuándo dejar que el silencio gobernara. Estas fueron las frases con las que a menudo me elogiaban, asegurando que eran cualidades excelentes, pero yo lo llamaba de otra manera. Cobarde, sí, esa definitivamente era una palabra perfecta para describirme. Tenía un pacto no escrito con la rutina, y la monotonía era mi fiel compañera. Porque la emoción, señores, no es una chispa inofensiva; es un sendero de gasolina esperando la llama que lo encienda todo. Y el fuego... lo odio. Lo temo. Porque ya lo sentí en la piel. Ya bailé al compás de sus lenguas abrasadoras, y cuando terminó, me dejó hecha cenizas. Y ¿saben qué? Fui una estúpida. Pensé que vivir en la seguridad de lo predecible me salvaría. Que si mantenía el ritmo lento y apagado, las llamas no volverían a alcanzarme. Qué ingenua. Lo que nadie te dice es que la rutina es un bosque seco, acumulando suspiros sin pasión, y el aburrimiento, un polvorín esperando una chispa minúscula para devorarlo todo. Y así fue. Evitando el fuego, caminé directo al infierno. Qué irónica es la vida; evitaba el fuego y terminé encontrándome cara a cara con el mismísimo infierno.

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