Mew enfrentaba la muerte de su hermana y no descansaría hasta dar con el responsable y castigarlo bajo la tradición de la mafia de la cuál él era el líder. Hasta que la frase "hubo un testigo" le devolvió la esperanza de esclarecer el misterio que envolvía el suicidio de la única persona que fue capaz de aceptarlo tal como es. Gulf no estaba en buenos términos con su familia, así que hizo un trato con su mejor amiga para aparentar algo que no era, todo iba bien, hasta que conoció al enigmático hombre que puso su mundo de cabeza y su cuerpo reaccionaba a él de formas que no sabía que era posible. Secretos y traiciones, ninguno puede confiar en nadie y aunque la pasión y el deseo los consume, una mentira puede acabarlo todo.
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