No sueñes que se acabó
A pesar de lo que demostraba actualmente, Camila había tenido un largo y difícil camino para conseguir todo lo que poseía. Su infancia fue difícil dentro del orfanato, mucho más una vez que tuvo que abandonarlo al cumplir la mayoría de edad.
Sebastián, la futura promesa del boxeo nacional, llegó a su vida sin esperarlo. Junto a él conoció el amor juvenil, comprendió lo que era contar con una pareja en todo momento y se vio por primera vez en su vida ideando un futuro al lado de otra persona.
Sin embargo, con todas las cosas positivas al favor de ambos, Camila comprendió que los cuentos de hadas no siempre tienen finales felices.