Dos personas muy lejos la una de la otra sufren por las noches, ambos saben que los fantasmas vendrán por ellos. Solo que su forma de enfrentarlos es diferente, el desea escapar y ella desea que ellos no se vallan, ha ambos los mueve el remordimiento.
La soledad es un cruel compañero y es que puedes estar en medio de una multitud y ella busca entrar, como una plaga, al principio no lo notas pero se apodera de ti, espero que ellos no lo noten demasiado tarde.
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