Mi nombre es Chloe, y nunca me imaginé conocer al amor de mi vida a pocos meses de cumplir los diecisiete. De hecho, si hace medio año alguien me hubiera dicho que iba a terminar enamorada sin retorno alguno del chico nuevo, popular, deportista y artista innato, el más codiciado por las adolescentes hormonales, seguro habría respondido que estaba completamente loco, ya que ni en mil vidas habría adivinado que podía encontrar el amor incondicional a tan temprana edad y en medio de una probable caída indolora, de la cual fui salvada por el chico de ojos grises y sonrisa de actor de Hollywood.
More details