Cada uno tiene escrito el destino de su vida desde que viene al mundo. Pero, ¡Aguarda! Esta no es una típica historia de amor. Los sentimientos, los principios y las ganas de luchar se mezclan para evitar la masacre masiva de un pueblo entero. << -¡Esto es prohibido! Si nos descubren nos echarán a los cocodrilos- digo soltando un suave gemido mientras Namir besa mi cuello con pasión y desenfreno. -Pero habremos muerto felices- justifica él mientras me aprisiona más contra la fría piedra de la celda a la vez que comienza a elevar mi túnica. Y es así como una vez más me rindo al placer que causa la suavidad de sus labios contra mi piel, y nos volvemos uno en la danza desenfrenada de nuestros cuerpos>>All Rights Reserved