Toda mi vida he vivido encerrado y nunca nadie me ha dado una explicación. Cuando preguntaba por ello, siempre respondían lo mismo. "Es por tu bien, Alek" o "Preguntas demasiado, Alek". Ya estaba cansado. Aquel lugar era espantoso, pero no había forma de escapar de él, era mi destino. Jamás pensé que lograría salir de ese sitio, hasta que lo conocí. Él, de alguna forma, me cambió la vida. Porque él me enseñó a dejar de pensar y empezar a sentir.
All Rights Reserved