Solo se necesitó de un par de minutos para que; una explosión en la clase de pociones provocada por los merodeadores, causará un verdadero desastre. Para mala suerte de los implicados, esta pócima había provocado que un Sirius Black de seis años, se hiciera presente por todo un día. Aunque el niño ciertamente era adorable, era un torbellino inagotable que solo quería jugar, recorrer el castillo, hablar sin parar con sus amigos y, para total desconcierto de todos, perseguir y pegarse a Severus Snape mientras proclamaba a todos, que era su alma gemela. No hay una gran trama detrás; solo una autora que quiere desarrollar toda la inocencia e intensidad de un infante Sirius Black, mientras el pobre Severus Snape no sabe que hacer ante un niño que lo ve como si fuera capaz de bajar la luna del cielo. AU sin Voldemort No sucedió "la broma" de la casa de los gritos Severus no fue humillado en el patio Lily y Severus BFF Los merodeadores no fueron tan malos
More details