Eran chicos consentidos con una belleza descomunal que eran protegidos por el gobierno y la mafia.
Eran los tesoros nacionales que no se podían dar el lujo de ser dañados.
Ellos tienen poder, tienen dinero, tienen belleza, lo tienen todo menos libertad.
A esos seres los llamaron, donceles.
Yamaguchi nos cuenta sus aventuras como la novia de Tsukishima y como afronta sus inseguridades y el orgullo del de lentes tsundere.
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la imagen y Haikyuu no me pertenece sino a sus autores.