Casarte con alguien a quien no amas... fue mi primer error. Pensar que podría ser feliz viviendo una mentira... fue el segundo. Pero el peor de todos... fue desearlo a él. Él... el hermano de mi esposo. Mi tentación. Mi pecado. Mi mayor adicción. Y ahora, cada vez que me mira... Cada vez que me toca... Sé que voy directo al infierno... y aún así, no pienso detenerme. Se prohíbe la copia, reproducción parcial o total de esta historia sin la debida autorización del autor.
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