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CULPABLES
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Continúa, Has publicado sep 10, 2021
Todo tiene consecuencias, buenas o malas nuestras acciones siempre tienen repercusiones en nuestra vida o vidas ajenas, a veces amabas, pero en mundo donde las posibilidades no son las mismas para todos, en un mundo donde la justicia se mide con el ancho del fajo de billetes, las consecuencias de los actos de algunos solo afectan las vidas ajenas, saliendo limpios de algo que provocaron.

Pero no siempre resulta como se espera dicen por ahí que existen tres cosas que no pueden ocultarse, el sol, la luna y la verdad.
 
Y alguien con sed de venganza no dejara que la verdad permanezca oculta por mucho tiempo, no descansara hasta que reciban su castigo porque en esta vida nadie sale limpio y sin castigo ya sea humano o celestial.
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#849castigo
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MIERDA, ME ENAMORE DE TI

27 partes Concluida Contenido adulto

se conocieron desde niños. No como amigos de la infancia, sino como vecinos que se toleraban a distancia. la suya no fue amistad de juegos compartidos ni risas inocentes; fue más bien una guerra fría de miradas cruzadas y palabras afiladas. Eran diferentes, y eso siempre fue evidente. El fingía ser rebelde, pero era solo un acto. Peleaba, aunque no supiera como, ganaba aunque siempre saliera herido. Se inventaba historias para atraer a los demás, coleccionando amistades vacías que aplaudían sus farsas. Era una máscara con patas, un chico que gritaba en silencio por atención, sin que nadie notara la grieta en su sonrisa. Ahora, el mundo le exige madurar: crecer, enamorarse, odiar de verdad... o aprender, por fin, a estar solo sin sentirse vacío. Ella, en cambio, era libre. Libre como el viento que no se deja atrapar. Ni su madre podía frenarla. Probaba de todo, lo hacía bien, y luego se aburria; no porque fallara, sino porque nada lograba retenerla. Era autentica, sin filtros, sin mascaras. Vivía sin necesitar ser vista. Y eso, precisamente eso, era lo que más lo desconcentraba a él. no era la diferencia entre ellos lo que lo perturbaba... Era su autenticidad. Su forma de ser sin esconderse, sin maquillarse el alma. Porque, en el fondo, él nunca supo ser real. Justo cuando creyeron que ya lo sabían todo el uno del otro, la vida les cambio el juego.