"Las mentes más retorcidas son las mejores mentes, sobre todo aquellas que nunca puedes llegar a descifrar."
El amor puede ser un refugio... o una condena.
Amar en la oscuridad nunca es un acto inocente. Aquí, el amor se convierte en un juego letal, del que nadie escapa ileso cuando roza la locura.
Cuándo las almas de Daniela y Chris, una marcada por la oscuridad y la otra por la pérdida, se encuentran, no nace la esperanza, sino un deseo, tan intenso que consume cada rincón de la mente.
Lo que comienza como atracción se convierte en obsesión, y lo que parece pasión pronto se transforma en una prisión.
En este mundo donde los límites entre el amor y la locura se desdibujan, cada caricia puede ser un arma, y cada susurro, una sentencia.
El pueblo de Wilson es tranquilo, regido por sus costumbres y creencias religiosas muy estrictas, donde Leigh ha crecido, siguiendo cada regla y pauta como se le ha indicado. Un pueblo donde no se recibe con mucha gracia a los recién llegados así que cuando Los Steins se mudan a su lado, Leigh no puede evitar sentir curiosidad.
Los Steins son adinerados, misteriosos y muy elegantes. Lucen como el retrato perfecto de una familia, pero ¿Lo son? ¿Qué se esconde detrás de tanta perfección? Y cuando la muerte comienza a merodear el pueblo, todos no pueden evitar preguntarse si tiene algo que ver con los nuevos miembros de la comunidad.
Leigh es la única que puede indagar para descubrir la verdad, ella es la única que puede acercarse al hijo mayor de la familia, el infame, arrogante, y frío Heist.