Elain nació para reinar pero su mayor impedimento para conseguirlo es su condición de mujer.
Ivar por su parte nació para morir según algunos debido a sus piernas tullidas, pero la verdad es que nació para conquistar.
Ella princesa cristiana, él principe vikingo, sus diferencias deberían haberles convertido en enemigos. El amor sin embargo tenía otros planes totalmente distintos para ellos.
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