"Lo prohibido es adictivo, intrigante y tentador".
Tres simples palabras pueden llevarte al paraíso, pero en ocasiones puede convertirse en tu perdición.
Saber que no puedes tener algo te hace anhelarlo y desearlo aún más, el peligro de ser descubiertos desata una ola de adrenalina y cada fibra de tu cuerpo te pide sumergirte en la dulce tentación de lo prohibido.
Solo que ya no era una tentación, se había convertido en mi eterna obsesión.
El sabor de sus besos
El sabor de sus caricias... pero sobre todo
El sabor de su piel...