Cómo regar un bonsái

Cómo regar un bonsái

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WpMetadataNoticeLast published Tue, Dec 16, 2014
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Non-Fiction
Un joven coleccionista de bonsáis decide acudir a una tienda especializada en este tipo de árboles tras enterarse de que están buscando personal para trabajar allí. Una vez allí lo atiende un "simpático" dependiente.
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#779
critica
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Camille tenía 32 años y el corazón lleno de motivos para seguir adelante. Su mayor razón tenía nombre: Noah. A sus cuatro años, él era todo lo que le daba sentido a sus días, incluso cuando el trabajo escaseaba, el cansancio dolía y las dudas pesaban más que las bolsas del mercado. Trabajaba de lo que podía: ayudante de cocina, repartiendo volantes, limpiando oficinas por las noches. Lo justo para mantener un techo sobre sus cabezas y una taza de leche caliente cada mañana. Nunca se quejaba en voz alta, pero muchas veces se dormía con lágrimas silenciosas. Fue entonces cuando apareció la asociación Aprender a Quererte, un programa comunitario que brindaba apoyo a madres solteras sin recursos para pagar una guardería. Camille, con la esperanza envuelta en nervios, se presentó a la entrevista. Después de una visita de inspección a su pequeño departamento -donde todo estaba limpio aunque usado, ordenado aunque humilde-, recibió la noticia: Noah había sido aceptado. Ese lugar, con paredes de colores, música suave y maestras pacientes, se convirtió en un oasis para ambos. Noah empezó a reír más. Y Camille, por primera vez en mucho tiempo, respiró un poco más tranquila. Hasta que una tarde, tras una larga jornada y una carrera contrarreloj para llegar a tiempo, Camille recogió a Noah de la guardería... y se llevó, sin darse cuenta, algo que no era suyo. Un buzo. Uno grande, negro, con una pequeña calavera en la manga. No era de ningún niño. Y cuando revisó el bolsillo, encontró dentro un papel doblado... y una nota que no estaba dirigida a ella. Lo que parecía un simple error, estaba a punto de cambiar su vida.

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