¿Creen en la magia? Puede que yo sí, un poco.
Rue Williams no creía en la magia, pero por sucesos que fueron ocurriendo en su día a día, la hizo cambiar de opinión.
Porque en esta historia habrá mucha, mucha fantasía, más de la que podrían procesar.
Quizás y hasta lleguen a confundir la fantasía con la realidad.
Pero bueno, que será de este mundo sin algo que nos saque un poco del guión.
No me gusta esta realidad tan aburrida, ¿por qué no podemos vivir las cosas maravillosas que viven los personajes de los libros -y las no tan maravillosas-? No tengo la respuesta a esa pregunta, desearía tenerla.
Por eso decidí, crear mi propia realidad
¡Espero les guste!
Cualquier parecido con la realidad u obra literaria, no es coincidencia.
Admiro la obra de un profesor inglés, nacido en Sudáfrica y cuyo nombre es Ronald. Incluso antes de que Peter Jackson dirigiera su primera y famosa trilogía.
Cierto día me pregunté qué pasaría si sus héroes vivieran en nuestro tiempo. La respuesta procuro expresarla con esta novela.
Aprendí en Creación Literaria que fantasía es el género por el cual el autor describe un mundo imaginario. Yo soy incapaz de hacerlo y trato de imitar el mundo en que vivimos.
Los nombres propios de los personajes son anagramas de los originales por un lado y nombres geográficos para identificar mejor el territorio que habitan.
Los nombres geográficos son anagramas de los originales y de lugares de la Tierra. Los océanos coinciden con los de nuestro mundo.
Mi admiración por su obra principal no me impide discrepar acerca del escaso protagonismo de las mujeres. He querido compensarlo dando el papel protagonista a una mujer.