Dani solo quería sobrevivir al internado, no enamorarse de un sacerdote. Del único hombre que tiene prohibido amar a una mujer. Dani deberia odiar al apuesto sacerdote de sonrisa radiante, por estar detras de ella todo el dia cuidándola y llenándola de concejos, intentando que sean amigos. Ella no esta ahí para hacer amigos y por supuesto nunca querría ser amigo de un sacerdote. Ella solo quiere escapar de aquel internado católico. Pero entonces porque se encuentra amando cada vez mas esa sonrisa amable que el le ofrece. Debería ser un pecado que un hombre tan sexy y tierno como Víctor se haya consagrado al celibato! Historia #1 de La Saga Sacerdotes
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