A veces lo que parece un trabajo más, termina siendo el principio del fin.
Me llamo Adara Curtis, soy psiquiatra, y estoy acostumbrada a mirar de frente la mente rota de los demás.
Pero nada, nada me preparó para él.
Sebastián Jacob.
Inteligente, perturbador... y peligrosamente encantador.
Dicen que mató. Que no tiene remordimientos. Que juega con la verdad como si fuera un arma.
Y sin embargo, cada vez que lo tengo delante, algo se quiebra dentro de mí.
Su voz me inquieta.
Sus silencios, aún más.
Y hay algo en sus ojos... algo que me resulta familiar. Como si ya lo hubiera visto antes. Como si, en otro tiempo, nuestras vidas hubieran estado unidas por algo más que un expediente clínico.
Cuanto más intento entenderlo, más me pierdo.
Y cuanto más me alejo, más quiero volver.
Quizás para ayudarlo.
Quizás para salvarlo.
O tal vez... para entender qué parte de mí también pertenece a la oscuridad.
Esta no es una historia de amor.
Tampoco de redención.
Es una historia de obsesión, de heridas que no cicatrizan, y de verdades que nunca debieron salir a la luz.
Porque algunos lazos no nacen del amor,
sino del dolor compartido.
Y a veces, amar es solo otra forma de caer
Seluruh Hak Cipta Dilindungi Undang-Undang