La típica historia donde Ogami (el protagonista) y tú (la otra protagonista) se enamoran y consiguen tener una relación muy linda... Pero, las circunstancias no son las mejores ¿Por qué?
Casi veinticinco años de que Michiru murió al igual que la alcaldesa dejando solo y desconsolado al pobre lobo plateado quien busca el confort en algo muy usual entre las gentes, no ha vuelto a tener una compañera (o) desde entonces por lo que está solo pero eso se arreglará cuando una joven llegué a su interminable vida.
La joven cuyo nombre es Ana Caro, jamás en su vida (en lo que llevaba) había pensado incluso hipotéticamente que sería la nueva compañera del lobo milenario, pues ella no sabía, de hecho desconocía que él era el lobo plateado.
Ana, que era su nombre acompañaba y consolaba al mayor de mil años de edad, y lo vigilaba de lo que podría llegar a hacer este debido a la gran y repentina partida de su amiga la perro-mapache, lo ayudaba en lo que podía sin saber que lo ayudaba más de lo que pensaba y así mantenerlo a raya en el caso que se había presentado hace tiempo (no tanto)
"Nada es para siempre" eso era lo que había formado a Ogami durante los primeros años de su inmortalidad; "Por lo que no me puedo aferrar a ella" era un intento desesperado por no tenerle cariño a su nueva compañera (tú).
Es totalmente mía y no acepto o permito adaptaciones de ningún tipo.
Algunos personajes no son míos, otros claro que sí.
La historia se situará treinta años después de lo de Alan Sylvasta.
La historia contendrá lenguaje explícito, escenas sexuales y consumo de tabaco (bueno eso último tal vez no).
Una historia de Shirou Ogami y tú.
Anime: BNA
Espero que les guste.
Voten, compartan, comenten, síganme y seguiré subiendo contenido.
En mi perfil hay más historias incluso hay otra de Shirou Ogami y tú
Gi-Hun busca acabar con los Juegos, pero no sabe que In-Ho, el hombre tras la máscara, arriesga todo para protegerlo. Entre la tensión de los retos y las miradas, ambos se acercan peligrosamente, atrapados entre el deseo, los secretos y un sentimiento que podría destruirlos.