No comprendo el por qué suelen pasarme cosas malas, es confuso tratar de entenderla a ella, mi dueña, la mujer que me compró.
Al mirarla, la examino de pies a cabeza, es sin duda hermosa, reservada y honesta, lo único que pienso cuando la veo es en una sola palabra: deseo.
Sin querer termine enamorandome, de una persona completamente única, de mi hermosa libertad.
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