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WpMetadataNoticeÚltima publicación sáb, dic 11, 2021
Daila, Daila, Daila. En qué te metiste... Daila es una chica común y corriente bueno ante la vista de la gente lo es, pero esta un poco chiflada bueno un poco no muy chiflada pero eso nadie lo debe de saber. Cuando Daila era chiquita fue a la granja de sus abuelos y ahí fue cuando vio algo que le cambió la vida para siempre era un niño que de un momento a otro desapareció sin dejar rastro. Y saber que todos la tomaban de loca cuando lo contaba pero ella sabía que lo que vio fue real hasta que creció y se olvidó de aquel suceso tan raro hasta que se vuelve a encontrar con aquel niño. Y de ahí su vida no vuelve a hacer la misma. ¿Que pasará?
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Nunca quiso nada más. Ella se encontraba en medio del cielo y el infierno, porque había experimentado lo que era sentirse levitada ante las sensaciones que experimentaba, pero eso la quemaba a la vez. La necesidad de estar piel a piel, de rozar sus labios con los de ella, era su droga, de tenerla junto a ella. Alaia no sabia lo que le esperaba, y nunca lo hubiera esperado, ya que era una mujer apegada a sus ideales, a su religión. Pero nunca esperó que aquel día empezara su tormento, empezara a dudar todo e incluso de lo que mas temía, de sus sentimientos. Su religión era lo mas importante, pero el pecado que cometía sus ojos al observarla, la necesidad que sentían sus labios por probarla e incluso su piel quemaba al querer acariciarla, todo eso era una satisfacción para ella. Porque para Alaia no había mejor pecado que Eleanor.

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