Era un día donde la lluvia no parecía cesar, así como mis lagrimas al recordar todo lo que había pasado ante mis ojos. Siempre pensé en ese momento, me imaginaba ignorándolo sin mirar atrás, o tal vez acercarme pero para ser fría con mis palabras sin importarle sus sentimientos; pero ocurrió todo lo contrario, no podía moverme, cuando lo veía acercarse mas sentía ya no poder mas, mis lagrimas no tardaron en hacerse notar, más cuando menciono mi nombre y preguntarme si estaba bien, llore más, parecía un llanto guardado por muchos años y él, él lo sabía.
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