
Solo era un viaje por nuestra graduación. Solo queríamos divertirnos, pero terminamos huyendo y tratando de sobrevivir. Escuché -"¡Maya, no mires atrás!", nunca podré olvidar esas palabras. Recuerdo mi respiración agitada, mis piernas adoloridas y mi corazón a punto de salir de mi pecho, pero ni con el cansancio y miedo que sentía, podía dejar de correr. Idea propia.All Rights Reserved