Draco Malfoy:
Frío, distante, ignorante, grosero, arrogante y, sobre todo, francamente hermoso.
Juniper Hartley:
Cariñosa, inteligente, insondablemente dulce y, sobre todo, francamente hermosa.
Mientras sus caminos se cruzan inesperadamente y su mente se confunde con la razón, que no puede explicar, de por qué no puede dejar de pensar en ella, se ve obligado a examinar la posibilidad de dejar entrar a alguien, a compartir emociones con otra persona que no sean sus pensamientos. Se avecinan tiempos oscuros en su futuro, ya que la familia de Draco exige un mortífago, pero su alma exige algo, o alguien, más.
¿Qué medidas tomarías para mantener a salvo a la persona que más quieres?
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'La niebla nunca acaba, es perenne.'
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"Creo que existe un lugar así ", asintió con la cabeza, "y si no podemos encontrarlo, te construiría esa cabaña blanca de estilo Tudor con vidrieras de colores, justo en el borde de los árboles eternos, para que cuando llegue la niebla temprano en la mañana, el aire esté lleno de esa niebla que llevará siempre su aroma a ese verde prado lleno de flores y pasto." Draco habló en voz baja y rápida como si pudiera planear en su mente exactamente cómo sería, como si pudiera simplemente recogerlo de sus pensamientos y colocarlo en sus manos para que pudiera ser su realidad.
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[Lenguaje maduro y sexo]
Para Vela Desdémona Black, Draco Malfoy no es un antagonista de su vida. Es un veneno lento que se le metió bajo la piel sin que se diera cuenta. Un incendio frío que arde sin quemar... hasta que lo hace.
Para ella, Draco es como una tormenta encerrada en un frasco de cristal: revelde, elegante, de modales cuestionables, pero con un alma retorcida por dentro. Su rostro de ángel caído, con esos ojos azules hielo como tormenta en altamar y esa boca cruel que lanza palabras como dagas, es una máscara perfecta para esconder todo lo que realmente es. Arrogante, inteligente, manipulador... y peligroso. Siempre peligroso. Aunque ella nunca oculta su verdadero ser.
Lo odia. Lo odia con cada fibra de su cuerpo. Odia su sonrisa burlona, su manera de caminar como si todo el castillo le perteneciera, la forma en que logra que una multitud lo escuche con sólo un gesto. Lo odia porque la ve. Porque la escanea con los ojos como si pudiera desarmarla desde adentro. Porque se mete en su cabeza, se instala en su pecho, y revuelve todo lo que ella juró tener bajo control.
Draco Malfoy es, para Vela, su igual y su opuesto. Su reflejo más oscuro. Él la desafía, la empuja, la provoca... y peor aún, la conoce. Sabe exactamente dónde tocar para hacerla estallar, y disfruta cada segundo de su destrucción. Pero lo que más la aterra no es el odio. Es el deseo. Ese maldito impulso traidor que se cuela entre los insultos, en los silencios demasiado largos, en la forma en que sus cuerpos se buscan incluso cuando sus palabras se destrozan.
Draco es una maldición con cara bonita.
Y lo peor es que Vela no está segura de querer romperla.