Dicen que el aleteo de una mariposa en un rincón del mundo puede desatar un huracán al otro lado del planeta. Que un gesto mínimo, una palabra dicha -o no dicha-, puede alterar el rumbo de todo lo que viene después.
El efecto mariposa no es solo una teoría del caos; es una metáfora de la vida misma. Cada decisión, por insignificante que parezca, teje una red invisible de consecuencias. A veces creemos elegir caminos pequeños, sin darnos cuenta de que en realidad estamos moviendo los cimientos de nuestro destino.
Un cruce de miradas. Una llamada que nunca se hace. Una promesa rota. Cada instante tiene el poder de cambiarlo todo.
Y así comienza esta historia: con un simple aleteo... el primero de muchos.
Secuela del libro - Ladybug: La Suerte De Mi Lado...