-El mundo solía ser un lugar agradable, no perfecto, pero estable, Podías ir por un helado, pasear en el parque, salir a perder el tiempo, ver una película en el cine, comprar ropa, jugar videojuegos, tomar fotos cuando quisieras, comer en restaurantes, y muchas cosas más. ¿Qué si tenías que tener cuidado? Pues sí, había peligro, pero no se comparaba con lo de hoy...
-¿Tú viviste en ese mundo, Jack?- preguntó Kim, con los ojos brillantes, llenos de esperanza y sorpresa mientras veía atenta a su hermano, sin poder creer lo que este le había dicho hace unos segundos.
-Pues sí, yo viví en esos tiempos- soltó un suspiro y su mirada se perdió en el suelo, recordando su infancia en ese entonces- Mejor vamos a dormir Kim, mañana será un día pesado.
-Sí, Jack- dijo y se acurrucó en el regazo de este- Buenas noches, Jack, gracias por esa linda historia.
-No fue nada, pequeña- comentó él y le besó la frente- Descansa.
Y así, Kim cerró los ojos y comenzó a soñar con el mundo que su hermano le había contado. Ese mundo distante que tal vez nunca vería en la realidad...
Mientras el mundo todavía estaba en sus inicios lo pude ver a el.
Caminando sobre un lago del bosque Jura.
Un chico peli azul, sus ojos dorados brillaban en la oscura noche, su pequeña sonrisa demostraba tranquilidad y calidez.
Pero yo sentía que era igual de peligroso que mi hermano mayor.
-¿acaso es un dios?-.
En los brazos de ese chico tenía un huevo de dragón en el que dormía mi pequeño hermano Veldora.
No pude evitar y acercarme hacia el, me llamó mucho la atención este tipo.
-¿quién eres?-.
El ya sabía de mi presencia y ni bien di un paso me preguntó.
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Han pasado muchos años desde que se fue, mejor dicho siglos, ¿me habrá olvidado? ¿será por eso que no viene?
"Suspiro."
-¿te podré volver a ver, Rimuru?-.