Incluso la oscuridad que todos vemos al cerrar los ojos, es completamente hermosa. Eso díganselo a Sam Olen, un niño que decía ser como esa moneda, olvidada en el lugar más oscuro de aquel coche viejo y descuidado.
- Esta era la historia de un niño de ojos hermosos, todos le tenían envidia pues su mirada era de color cielo, tanta fue la envidia que le arrebataron los ojos al pobre chico, todos se sintieron felices, más no contaron con que el muchacho empezara a buscar sus preciados ojos, no importa que, la búsqueda no debe terminar, el alma de la criatura no va a desaparecer hasta que encuentre lo que tanto buscó. -