Deseo [+21]

Deseo [+21]

  • WpView
    LECTURAS 45,429,486
  • WpVote
    Votos 1,582,255
  • WpPart
    Partes 98
WpMetadataReadContenido adultoConcluida mié, mar 4, 2026
Emma y Alexander ya cayeron en tentación, pero sus pecados apenas comenzaron. El camino de los demonios del pasado se abrió la última noche y las consecuencias son inevitables. Dicen que el deseo comienza en tus venas, pero los pecadores saben que no es así. No cuando lo perverso se acerca y si no sabes jugar es mejor que te alejes. Aunque ellos ya han jugado, podrían hacerlo otra vez. El pecado más grande no es desear, si no desear lo prohibido. Una jugada más de mentiras, secretos, perversiones, caricias y... amor. Cae en tentación, desea con fuerza y... ruega por tus pecados, porque Emma y Alexander lo harán. Queda prohibida la copia de esta obra. En caso de plagio se tomarán acciones legales.
Todos los derechos reservados
Únete a la comunidad narrativa más grandeObtén recomendaciones personalizadas de historias, guarda tus favoritas en tu biblioteca, y comenta y vota para hacer crecer tu comunidad.
Illustration

Quizás también te guste

  • OSCUROS ANHELOS (En Corrección)
  • Deseo
  • ARMAGEDÓN
  • Eterna Tentación
  • ~URLA DI PIACERE~ +18
  • Donde duermes tú, duermo yo
  • Provócame en Silencio©
  • Malavia

Las llamas del anheló empujan a cualquier ser mortal a cometer un gran pecado. Pero ni el coronel y menos la capitana fueron capaces de anticipar aquel movimiento del anheló convirtiéndolo en un placentero pecado. Dónde se necesito un encuentro de miradas para caer en la gran tentación. Oliver Connor. El pecado en persona, dicen aquellas lenguas deseosas que con tan solo una mirada es capaz de mojar las bragas de las mujeres, con tan solo oír su voz te hace delirar y desear aún más que un simple par de palabras. ¿Quién no querría cometer dicha palabra teniendo aquella tentación en un cuerpo de hombre? Más de una mujer lo quiere para si misma, pero yo, yo no caería tan rápido, bueno quizás si... No, ¿o si? Rachel Crister'fird trata de evitar esos oscuros anhelos que su alma desea y tiene con aquel hombre, su coronel. Aquel que es capaz de hacerla corromper hasta el punto de no poder evitar tenerlo todo el tiempo en su cabeza. Este solo la querrá para saciar sus propios deseos y anhelos más oscuros... Esos más prohibidos anhelos, pero a veces la vida te hace vivir malas jugadas ¿no es así? Pero quién dice que somos santos como para retener ese deseo prohibido...

Más detalles
WpActionLinkPautas de Contenido