Paulo, un hermoso gato blanco, ha estado ya algunos meses formando parte de la familia Moore, la familia perfecta para el y quien lo ha acogido como mascota, la vida es completamente usual hasta que llega el día de la gran mudanza, explorando la nueva casa conoce a un gato callejero durante la noche el cual le ofrece visitar la comunidad de gatos callejeros locales dedicada al altruismo y apoyo, sin saber que desde ese momento formaría parte de una serie de conflictos que lo llevarían a manchar su pelaje de rojo dentro de la difícil vida de los animales callejeros.
Rui era un gato callejero, pero no un gato cualquiera, había algo especial en él que lo distinguía de los demás. Con su pelaje suave y brillante, y sus ojos llenos de misterio, Rui jugaba por el parque con la arena, pero entonces ve a alguien observándolo.