Siempre creyó que el amor y la felicidad eran dos sentimientos prohibidos para él, una y otra vez se repetía a sí mismo que las personas como él no merecían amor, que ese era su destino. Min Yoongi nunca había amado a nadie y nunca había sido amado, sin embargo el día que vio a Park Jimin bailar por primera vez su corazón de piedra fue capaz de sentir, fue capaz de enamorarse. Sentimiento que ocultaría en lo más profundo de su ser. *Esta es mi segunda historia. *Completamente mía, de mi imaginación.
More details